Deconstrumática. Revista online de arquitectura, ingeniería y construcción

Primeros ruidos. Análisis del documento de protección frente al ruido, el último del CTE

El proceso de reivindicación del CTE para unos, o de dejarlo casi como antes para otros, ha llegado a su fin. El último Documento Básico del CTE, el DB HR de protección frente al ruido apareció a finales del año pasado.

La diferencia más sustancial entre la antigua NBE/CA-88 (Norma Básica de la Edificación Condiciones Acústicas, aprobada inicialmente en 1981, corregida después en 1982 y finalmente en 1988 y  todavía vigente optativamente hasta el 24 de octubre de 2008 a partir de la cual sólo se podrá aplicar el DB-HR del CTE) y el DB-HR del CTE, es que ahora debemos preguntarnos si este último es una normativa hecha para el arquitecto o para satisfacer cuanto se ha trabajado para las normativas  UNE, DIN, ISO, UNE-EN, etc.

En primer lugar existe un problema de lenguaje, porque ahora hay muchos más parámetros acústicos en juego. Yo recomiendo que no miren la terminología. Para un mismo concepto creo que hay múltiples maneras posibles de tratarlo. Excesivo. Sorprende que se aproveche una norma para hacer un libro de texto. En mi opinión, la norma debería decir cuál es el parámetro que se evalúa y cómo se evalúa, así como ofrecer soluciones de diseño para el proyectista, y sobretodo, para aprender a sintetizar la complejidad del proyecto y de la obra.

Es conocido que la acústica no ha sido nunca fácil para el arquitecto. Alguien decidió que era mejor trabajar con el logaritmo del inverso del factor de transmisión acústico de un cerramiento. Y, a partir de aquí, ya no podemos trabajar con la simplicidad de otros métodos, como sumar resistencias en serie (que existe en el campo higrotérmico).

Ya lo vimos en la NBE/CA-88 con el aislamiento global de la fachada, que se hacía con una formulación antidigestiva (cargada de antilogaritmos), o mediante una gráfica que nació equivocada en las primeras versiones de la NBE/CA-81. Ahora, en el DB-HR, hay una tabla de fachada con un tanto por ciento de perforación.

Ya veremos si se entiende más, porque ahora el aislamiento es función del ruido que existe en el exterior, y eso quiere decir cumplir con lo que dice la ley del ruido que define el índice de ruido día Ld de cada zona urbanística (si no hay mapa oficial de ruido actualizado en aquel lugar).

Ld (dBA) Residencial y sanitaria Cultural, docente, administrativo y religioso
Dormitorios Piezas Piezas Aulas
60 30 30 30 30
60 < Ld 65 32 30 32 30
65 < Ld 70 37 32 37 32
70 < Ld 75 42 37 42 37
Ld > 75 47 42 47 42

Tabla 1. Valores de aislamiento acústico a ruido aéreo, D2mnT,A, en dBA, entre un recinto protegido y  el exterior, en función del índice de ruido de día, Ld.

Por otra parte los valores de aislamiento han subido. Eso era lógico, porque los valores de la NBE/CA-88 eran muy bajos (incluso en el momento de salida), pero se quedaron muy desfasados con los del mercado, y sobretodo con los que se exigen en los países comunitarios.

Otra dificultad eran las mediciones en obra, algunas no tenían nada que ver con cuanto exigía la norma. Los jueces no lo podían entender, y la jurisprudencia se ha ido llenando con todo tipo de veredictos.

Ahora también hay más exigencia en el tema del ruido que producen las instalaciones. Realmente la NBE/CA-88 señalaba un camino pero le faltaban exigencias. Como que ahora el código es prestacional, las soluciones constructivas han de estudiar más a fondo todas las fuentes de ruido del edificio. Eso también incluye ascensores, y los aparatos interiores de aire acondicionado.

Antes hacíamos servir solo dos parámetros acústicos, el aislamiento acústico normalizado a ruido aéreo Rw expresado en dBA, y el nivel de ruido de impacto normalizado LN también en dBA.

El DB HR

Ahora debemos aprender como mínimo seis parámetros para satisfacer la versión simplificada del HR (y no hablamos de la versión general, donde hay tantos, que es mejor dejarla en manos de expertos). Tres de ellos son exclusivos para el aislamiento acústico a ruido aéreo. Por ejemplo; en el caso de la vivienda ahora nos debemos acostumbrar a una RA > 33 dBA para tabiques (antes era R > 30 dBA). Pero en los divisorios verticales que separan otras unidades de uso se debe cumplir con DnT,A > 50 dBA (cuando antes era R > 45 dBA), y con el exterior es D2m,n,T,Atr que se encuentra comprendido  entre 30 i 47 dBA (antes era R > 30 dBA). Respecto al nivel de ruido de impacto procedente de una unidad de uso diferente, ahora es L’nT,w < 65 dB (antes era LN ≤ 80 dBA). Y en lo que resta, ahora tenemos un tiempo de reverberación T ≤ 0,5 s (en la vivienda no se requiere, pero sí para el diseño de las aulas pequeñas sin mobiliario) o bien la absorción del vestíbulo A ≥ 0,2 m²/m³ vestíbulo.

Vayamos a analizarlo de cerca.

El RA representa el índice global de reducción acústica, ponderado A, de un cerramiento. A nuestros efectos quiere decir lo mismo que la R de la CA-88, pero ahora la ley de masas en que se basa en el caso de cerramientos monocapa es diferente, entendiendo que para valores inferiores o iguales a 150 Kg/m2 se aplica RA = 16,6 lgm + 5 (dBA), es decir tres decibelios más que antes con R = 16,6 log m + 2 (dBA), y para masas más grandes de 150 Kg/m2 se debe hacer servir  RA = 36,5 lgm – 38,5 (dBA), también tres decibelios más que antes, que era R = 36,5 log m – 41,5,5 (dBA).

¿Y no extraña que ahora las mismas paredes aíslen 3 dBA más que antes?

Recordemos que la R hace referencia exclusivamente al divisorio, y que es medida en laboratorio totalmente aislada de las cámaras de emisión y recepción sonora, como lo indica el esquema adjunto.

¿Qué quiere decir DnT,A y D2m,n,T,Atr?.

La NBE/CA-88 exigía en los cerramientos un aislamiento medido en condiciones ideales, es decir, en un laboratorio a través de cámaras totalmente independientes y con una muestra casi perfecta, sin rozas ni enchufes. Pero ahora es diferente. Con el código técnico se pretende que el aislamiento que se exige en la norma sea muy similar al que se obtendrá en la obra. Incluso con mediciones realizadas “in situ”. ¿Recuerdan lo que se ha dicho respecto a la problemática de las reclamaciones decenales?

Ya vemos que se debe aprender un nuevo lenguaje puesto que la misma pared no se comporta igual en el laboratorio que en la obra. En efecto, la pared que nos separa con el vecino, que se ha empotrado rígidamente en su base, en los costados y quizás también en el techo, no aísla lo que nos decía el laboratorio, ya que en la obra interviene la rigidez de la ligazón con el perímetro, y las instalaciones antes mencionadas.

Ya nos lo decía la antigua NBE/CA-88, que existe una gran pérdida del aislamiento de la pared en función de sobre qué la construimos y con qué paredes y tabiques laterales. En efecto, nos decía que cuando un elemento separador tiene una masa sensiblemente mayor a la de las adyacentes, la reducción es netamente superior a 5 dB.

Un abogado muy ingenioso preguntó porque no hacemos servir factores de seguridad. No pude justificarlo.

Precisamente, el término  DnT,A relativo al aislamiento acústico a ruido aéreo entre dos recintos interiores, significa la diferencia de niveles estandarizada ponderada A, entre el recinto emisor y el receptor, (normalizada al valor de 0,5 s del tiempo de reverberación del recinto receptor).

[dB]                                                                                                    (A.4)

donde:

L1 – nivel medio de presión sonora en el recinto emisor, [dB];

L2 – nivel medio de presión sonora en el recinto receptor, [dB];

T  – tiempo de reverberación del recinto receptor, [s];

T0 - tiempo de reverberación de referencia; su valor es T0=0,5 s.

Es decir, que mientras la R informa sobre el aislamiento del elemento separador entre recintos, la D nos dice cuál es la diferencia que existe entre estos dos recintos, y eso ahora ya se puede comprobar “in situ” en la obra.

En la tabla siguiente podemos ver algunas diferencias entre estas normas sobre el aislamiento a ruido de los cerramientos interiores.

EMISOR RECEPTOR
CTE/DB-HR NBE/CA-88
PROTEGIDO HABITABLE MISMO USO DIFERENTE USO
DIVISORIOS Mismo usuario RA > 33Dba RA > 30 dBA RA > 35 dBA
DIVISORIOSOtro usuario DnT,A > 50 dBA DnT,A > 45 dBA RA> 45 dBA
DIVISORIOSZonas comunes Muros sin puertasDnT,A > 50 dBA Muros sin puertasDnT,A > 45 dBA RA > 45 dBA
Puertas: DnT,A > 30 dBAMuros con puertas: DnT,A > 50 dBA Puertas: DnT,A > 20 dBAMuros con puertas: DnT,A > 50 dBA
DIVISORIOSRecintos de instalaciones o actividad DnT,A > 55 dBA DnT,A > 45 dBA RA > 55 dBA
FACHADASal exterior D2m,nT,Atr> 30-47 dBA RA > 30 dBA
MEDIANERAS ConjuntaDnT,A > 50 dBA

Individual

D2m,nT,Atr > 40 dBA

RA > 45 dBA

Tabla 2. Comparación de aislamiento acústico aéreo según CTE/DB-HR y NBE/CA-88

Cuando alguno de los cerramientos es una fachada o cubierta donde el ruido exterior que domina es el de los vehículos o aeronaves, se debe utilizar el D2m,n,T,Atr, donde el nivel exterior (que se mide a 2 m. de la fachada) presenta un espectro normalizado de ruido de vehículos, ponderado A, bien diferente del ruido rosa utilizado para el DnT,A .

[dBA]                                                                          (A.5)

donde:

D2m,nT,i – diferencia de niveles estandarizada, en la banda de frecuencias i,  [dB];

LAr,i        – valor del espectro normalizado del ruido rosa, ponderado A, en la banda de frecuencia i, [dBA];

i            – recoge todas las bandas de frecuencias de tercio de octava de 100 Hz a 5 kHz.

En el caso en que el ruido exterior dominante sea de aeronaves, no se emplea el Atr, sino los valores del espectro normalizado de ruido de aeronaves, ponderado A.

Conviene dejar para más adelante el tema específico de las fachadas. Es muy complejo debido a que intervienen múltiples componentes de diferente procedencia en el sector industrial. Por un lado están los acristalamientos, caracterizados por numerosos ensayos de laboratorio, la carpintería y los cajones de persiana, con mucha polémica (porque hay muchos casos en los que no se construye igual a como se ha hecho para la muestra ensayada en el laboratorio), y ahora aparecen los aireadores, unos auténticos desconocidos en nuestro mercado.

Por lo que se refiere a la limitación del ruido de impactos, el HR continúa tratando el nivel de ruido de impactos recibido en el recinto receptor, pero fijémonos que ahora lo hace con L’nT,w que es el nivel global de ruido de impactos estandarizado, definido como la valoración global de nivel de presión de ruido de impactos estandarizado, L’nT.

Y fijémonos que ahora nos estamos refiriendo al Nivel de presión de ruido de impactos normalizado, L’nT: nivel de presión sonora medida, en dB, en el recinto receptor normalizada a un tiempo de reverberación de 0,5 s, cuando el elemento constructivo de separación respecto al recinto emisor es provocado por la máquina de impactos normalizada (es función de la frecuencia).

Éste se define a través de la expresión siguiente:

[dB]                                                                                                          (A.22)

donde:

L – nivel medio de presión sonora en el recinto receptor, [dB];

T – tiempo de reverberación del recinto receptor, [s];

T0 – tiempo de reverberación de referencia; su valor es 0,5 s.

Es decir ahora nos encontramos con un nivel que se puede medir “in situ”, y que se expresa en dB (no se pondera con la curva de corrección, como antes se hacia en la NBE/CA-88).

En la tabla 3 podemos encontrar la nueva exigencia relativa a la limitación del tiempo de reverberación de los espacios. Como ya saben, la norma antigua solo recomendaba unos valores límite, pero ahora, y creo que con muy buen criterio, el CTE limita la resonancia que se puede producir en los lugares donde la conversación es fundamental. Y eso no afecta sólo a las aulas, sino también incide en los lugares de restauración donde mantenemos muchas conversaciones, como en los restaurantes. Además, con el fin de limitar el ruido, también se refieren a los vestíbulos de los inmuebles donde existen los accesos de nuestras viviendas.

Margen de medida

Aulas V < 350 m3 Sin mobiliario T 0,7 s 0,7 a 0,8 s
Con mobiliario T 0,5 s 0,5 a 0,6 s
Restaurantes Sin mobiliario T 0,9 s 0,9 a 1 s

Tabla 3. Tiempo de reverberación

Comprobación “in situ”

El problema es el margen de medida cuando se hacen comprobaciones “in situ”. Sólo se admite un margen de tolerancia muy pequeño, del orden de 3 dBA para el aislamiento a ruido aéreo, 3 dB para el ruido de impacto y 0,1 s para el tiempo de reverberación.

En cuanto a los aislamientos, la situación polémica la pueden ofrecer dos laboratorios diferentes que midan el aislamiento de un mismo cerramiento de la obra, (o la reverberación de un restaurante) y superen este margen. ¿Cuál de los dos debemos creer?

¿Un catálogo de soluciones?

En la NBE/CA-88 nos debíamos basar en los ensayos de laboratorio o el cálculo, pero en su defecto podíamos hacer uso del catálogo de soluciones de cerramientos incorporados en la norma. ¿En qué nos podemos basar ahora para encontrar los valores de estos parámetros?

Por parte del Ministerio, todavía no ha salido un catálogo de soluciones (apodado robustas) que permita proyectar el edificio sin necesitar los valores del catálogo de cada uno de los fabricantes que intervienen en aquel proyecto específico. El Ministerio le encargó al Instituto Eduardo Torroja y al ITEC su redacción. Cuando escribo estas líneas me acaban de informar que lo están trabajando en una fase muy avanzada, tanto que puede ser que cuando aparezca este texto editado, ya podamos discutir sobre si contempla o no todas las soluciones actuales, posibles y habituales.

Ahora imaginémonos que buscamos el caso de las fachadas. Y como ya hemos dicho éstas pueden ser muy sofisticadas (puesto que incorporan carpintería, vidriería, la persiana y los aireadores). Cada uno depende de un fabricante totalmente diferente. Y eso quiere decir muchas dificultades para saber exactamente los valores de sus aislamientos, y en especial de su comportamiento en conjunto.

Yo ya voy pidiendo los resultados de laboratorio de estos fabricantes (y de otros también) porque si un día llega una denuncia deberé tenerlos todos (y en original). Con la NBE/CA-88, el denunciante debía demostrar que el aislamiento R o las capas de los materiales de la obra de aquella pared, no eran las del ensayo de laboratorio o del catálogo de soluciones de la norma. Ahora ya se puede basar solo en el propio valor del ensayo “in situ”.

Llegados a este punto uno se pregunta si no se ha hecho una norma para que se pueda medir todo en la obra y no una norma para que se pueda construir todo en la obra.

Fijémonos que con la opción simplificada (que harán servir casi todos los arquitectos en sus proyectos de edificación de vivienda), los forjados de madera ya no existen, y más aún, han de partir de una masa de 300 kg/m2 como mínimo y 52 dBA de aislamiento aéreo, además de introducir casi siempre mejoras como un suelo flotante o un techo suspendido.

¿Un programa informático?

Es evidente que si la versión simplificada es tan compleja, y no en una lectura inicial y por lo que tiene de innovación con respecto a la anterior, cabe decir que la versión general es muy sofisticada.

Por este motivo, se espera una ayuda a través de una herramienta informática como en el caso de la higrotérmica. Ya circula una versión, pero cuando vamos a la página de www.codigotecnico.com, solo se puede bajar el Documento Básico.

Espero volver a hablar de ello

Francesc Daumal i Domenech