Deconstrumática. Revista online de arquitectura, ingeniería y construcción

Mater in progress. Los nuevos materiales y la nueva industria: la transición industrial en acci��n

Joan Trullén

Secretario General de Industria. Ministerio de Industria, Turismo y Comercio

(Introducción del prólogo de Mater. Centro de Materiales)

La industria española está experimentando en los últimos años una revolución silenciosa: la transformación de sus bases competitivas desde un modelo que explotaba las tradicionales ventajas en costes a un nuevo modelo basado en el crecimiento de la productividad y la nueva economía del conocimiento. Se trata de una auténtica transición industrial. Expuesta con particular intensidad a la competencia exterior, la industria está respondiendo de una forma ya muy generalizada -pero poco conocida-, desplegando una insólita capacidad de generar innovación y compitiendo con éxito en los mercados exteriores.

En esta tarea de construcción de nuevas bases competitivas para la industria española, la tecnología de los materiales ocupa una posición estratégica. A través de los nuevos materiales es posible percibir con claridad la naturaleza de la nueva producción industrial. En la nueva industria, la investigación y el desarrollo de nuevos procesos y de nuevos productos ocupan un lugar realmente estratégico. La nueva economía industrial se fundamenta cada vez más en el uso intensivo de la creatividad y el talento aplicados de forma novedosa a materiales en campos tan diversos como la farmacia, la agroalimentación, el transporte, la energía y el textil, la construcción y la biotecnología. En ella, la nanotecnología constituye un referente fundamental.

El objetivo de la exposición Mater es doble: por un lado, presentar de una forma sistemática el alcance de las nuevas tecnologías de los materiales en la producción industrial a través de una selecci����������������������������������n de casos representativos; pero tambi��n es fundamental identificar a los agentes que están detrás de estas innovaciones de proceso o de producto y que están sentando las bases de una renovación radical de la base industrial en España. Además, Mater se presenta como un embrión de un nuevo centro destinado a ofrecer al sistema industrial un catálogo ordenado de nuevos materiales a partir de un nuevo concepto, que por analogía a la biblioteca, se denomina materialoteca.

La estrategia competitiva de la nueva industria se percibe en la muestra de forma sutil pero clara examinando la naturaleza de los proyectos y las características de las innovaciones que se generan. La eclosión de creatividad y de talento en la nueva industria en España es generalizada. No hay sectores atrasados y sectores avanzados: la innovación alcanza tanto a sectores tradicionales, como los agroindustriales o el textil, como a sectores considerados de alta intensidad tecnológica, como el aeronáutico o el farmacéutico. Una vieja teoría afirmaba que, del mismo modo que la agricultura cedió la primacía a la industria a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, la industria cedería la primacía tecnológica a los servicios a finales del siglo XX. En el siglo XXI la industria sería residual en las economías avanzadas. Esta teoría debe ser revisada: no hay sectores atrasados y sectores avanzados. En la nueva economía del conocimiento, en todos los sectores, incluyendo sectores industriales tradicionales como la cerámica, el textil o los transformados metálicos, tiene un lugar estratégico la investigación de nuevos procesos industriales y de nuevos productos. Y el examen de casos concretos de innovación en tecnologías de la producción constituye una forma eficaz de percibir esta transición industrial.

Mater se plantea dar a conocer de una forma sencilla y eficaz algunos casos paradigmáticos a partir de experiencias de empresas concretas, con proyectos tangibles. No son casos aislados: constituyen exponentes representativos, pero en modo alguno exhaustivos, de un fenómeno que se está generalizando. No están todos los que son, sino una muestra necesariamente parcial e incompleta de las nuevas bases industriales de la economía española. Se ha partido de la base que la exposición sea itinerante y su formato debe facilitar esta itinerancia.

Constituye una exposición necesariamente abierta, que exigirá de sucesivas ampliaciones y actualizaciones. Algunos de los campos en los que la industria española presenta casos de excelencia no están todavía suficientemente representados. Somos conscientes de que el esfuerzo de síntesis ha sido intenso, pero que por su propia naturaleza la muestra está limitada.

Del carácter estratégico de las tecnolog������as de la producci��������������������n dan fe dos decisiones que, a escala de la Unión Europea y a escala espa��ola, conciernen a las políticas industriales. El 7º Programa Marco Europeo de Investigación y Desarrollo Tecnológico (2007-2013) reconoce a la nanotecnología, la nanociencia, los nuevos materiales y las nuevas tecnologías de la producción como una de las actuaciones prioritarias.

Del mismo modo, el recientemente aprobado 6º Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (2008-2011) ha señalado como una de las cinco acciones estratégicas precisamente la que lleva la misma denominación: nanotecnología, nanociencia, nuevos materiales y nuevos procesos productivos.

Las políticas científicas y tecnológicas europeas y españolas se orientan pues en esta dirección. En el caso del Plan Nacional se identifican siete líneas concretas, que incluyen nanotecnologías aplicadas, materiales inteligentes y de altas prestaciones, nuevas tecnologías para el diseño y la mejora de los procesos de fabricación, entre otros temas.

La decisión de encomendar a una institución con una trayectoria centenaria en la difusión del dise��o y la tecnología como es el FAD (Foment de les Arts i del Disseny), ubicada muy cerca del lugar geográfico en el que los historiadores de la industria en España coinciden en situar el epicentro de la revoluci������n industrial (la calle Tallers de Barcelona, sede de Bonaplata y Cia, fundada en 1833, la primera industria algodonera propulsada por vapor), responde a la voluntad de asociar el mundo del diseño y el de la tecnología en un objetivo común: la difusión de las renovadas tesis industrialistas en nuestro país. Javier Peña, comisario de la exposición, Beth Galí y Ramón Úbeda, presidenta y vocal del FAD, respectivamente, directores los tres del proyecto Mater, con el apoyo de un amplio conjunto de técnicos del MITYC (Dirección General de Desarrollo Industrial, Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial y DGPYME), así como un amplio conjunto de expertos de diferentes universidades, ministerios, centros tecnológicos y otros organismos investigadores, han colaborado en el proyecto desde finales del año 2006.

Pero, sobre todo, la exposición ha sido posible gracias a la colaboración de los principales agentes de esta revolución silenciosa: empresarios, tecnólogos, diseñadores, científicos y, en general, trabajadores implicados en los procesos de investigación industrial, desarrollo tecnológico e innovación en las empresas, las universidades y los centros tecnológicos, entre otros organismos del mundo de la I+D+i.

Estos son los protagonistas destacados de este proceso de transición industrial de cuyo ������xito va a depender críticamente la capacidad de sostener a largo plazo el nuevo modelo productivo. Su capacidad de interacción será determinante del éxito. Los últimos datos publicados por el INE acerca del crecimiento de un 20% de la I+D privada en España en el año 2006 auguran un cambio de tendencia de una economía tradicionalmente alejada de este proceso innovador. El esfuerzo en inversión de los últimos años es realmente histórico, y se concentra de un modo creciente en los bienes de equipo.

La industria está tomando el relevo del sector de la construcción en el nuevo modelo de desarrollo basado en el crecimiento de la productividad. Con una aportación de alrededor de un cuarto del valor añadido bruto de la economía española, la industria contribuye mayoritariamente al crecimiento de la productividad agregada. De su capacidad de transformar su base productiva (el proceso y el producto) dependerá en buena medida la capacidad de competir del conjunto de la economía española en las próximas décadas. Las tecnologías de producción tienen pues un lugar central en la nueva estrategia económica y su conocimiento general constituye una prioridad.