Deconstrumática. Revista online de arquitectura, ingeniería y construcción

La rehabilitación energética de edificios

Edificio Vola

Otro ladrillo para lograr la eficiencia energética en el sector de la construcción

En tiempos de crisis, muchos prefieren reparar lo viejo antes que comprar algo nuevo. Mientras bajan las ventas de coches, las reparaciones en el mecánico suben de precio. Lo mismo sucede con la vivienda. Como más desciende el atractivo de comprar pisos nuevos, mayor es la utilidad de rehabilitar una vivienda antigua. Con esta idea, el Ministerio de Vivienda ha inyectado 110 millones de euros adicionales al presupuesto de rehabilitación de edificios que tenía previsto en el Plan Estatal de Vivienda 2009-2012.

La rehabilitación energética de una vivienda antigua tiene como objetivo mejorar el ahorro y la eficiencia en el uso doméstico de la energía. Además, es uno de los pilares del concepto general de recuperación de un edificio, basado en parte en la idea ecologista de que reutilizar es mejor que producir de nuevo. De hecho, la reducción de emisiones de CO2 es uno de los argumentos favorables que esgrime el Gobierno a favor de la inversión en rehabilitación energética y uno de los caminos que debe seguir España para luchar contra el cambio climático y cumplir así con el Protocolo de Kyoto.

La edificación supone casi una quinta parte de la energía consumida a nivel español y una cuarta parte de las emisiones de CO2, según de Plan de acción 2008-2012 del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA), adscrito al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. El aumento del parque de viviendas y sus equipamientos, especialmente los de climatización, ha disparado el consumo doméstico de energía en los últimos años. Por su lado, la mayor parte del gasto energético de las oficinas y otros edificios del sector servicios proviene de la iluminación.

Para mejorar la eficiencia energética de los edificios, las Administraciones estatales y autonómicas pusieron en marcha un paquete de medidas legales, como por ejemplo el Código Técnico de la Edificación (CTE), que según las estimaciones del IDAE puede representar un ahorro energético de entre el 30 y el 40% y una reducción de las emisiones de CO2 de entre el 40 y el 55% en el sector.

Las acciones para reducir el consumo de energía de los edificios se basan en promover un descenso en la demanda y en la mejora de la eficiencia de las construcciones en general. La rehabilitación energética se centra en este segundo aspecto. Para cumplir los parámetros del Protocolo de Kyoto en el capítulo de la edificación es muy importante la rehabilitación energética de viviendas antiguas, ya que la reducción de su consumo de energía debe compensar el consumo que generará la construcción y el uso de los edificios de obra nueva.

En primer lugar y dada su importancia en el consumo total, el CTE prevé la actuación sobre los aspectos de climatización de un edificio. Las viviendas deberán alcanzar un bienestar térmico teniendo en cuenta el clima de la localidad. Esto significa adaptar la envolvente del edificio y substituir los materiales de sus muros, cubiertas, huecos y suelos por otros con unas propiedades y espesor adecuados. Un ejemplo práctico de esto materiales es el poliestireno extrudido, un tipo de aislante que a nivel comercial fabrica la empresa Dow Building Solutions bajo el nombre de Styrofoam. En este apartado también hay que tener en cuenta el factor solar del acristalamiento o la permeabilidad de la carpintería.

En segundo lugar, el CTE también hace hincapié en la iluminación de los edificios. Según esta norma, este tipo de instalaciones deberán disponer de un “sistema de control que ajuste el encendido a la ocupación real de la zona y un sistema de regulación que optimice el aprovechamiento de la luz natural”.

Si bien estas medidas van encaminadas a reducir la demanda energética, la legislación también prevé actuar sobre la oferta. La generación autónoma de energía por parte de los edificios, a partir de fuentes renovables, es otra faceta de su mejora de la eficiencia energética. El CTE dispone que se favorezca la producción de energía solar térmica en viviendas y oficinas, especialmente para calentar agua pero también para la climatización de piscinas cubiertas.

Por otro lado, también se establece la captación y transformación de energía solar fotovoltaica que pueda usarse en el edificio o transferirse a la red. Muchas de estas iniciativas han sido promovidas dentro del el Proyecto Reconsost, en el que participaba el IETCC (Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción) junto con varias instituciones públicas.

Pero más allá de todas estas consideraciones basadas en la sostenibilidad medioambiental, la rehabilitación energética de edificios tiene un componente positivo a nivel económico. Esta medida representa una innovación en toda regla en el maltrecho sector de la construcción, muchas veces criticado durante estos últimos años por su preferencia por la especulación y su falta de interés en R+D+i. “Los promotores de obras de rehabilitación empiezan a incorporar en sus edificios las mejoras destinadas a la eficiencia energética”, explica Núria Pedrals, directora general de Calidad de la Edificación y Rehabilitación de la Vivienda de la Generalitat de Catalunya.

Además de dar un empujón a un sector clave de la economía como es el de la construcción, la rehabilitación energética de edificios puede proporcionar trabajo a decenas de empresas y miles de obreros que han quedado fuera del mercado en el contexto de crisis actual. De hecho, las ayudas a la rehabilitación que el Gobierno ha destinado en el Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo (Plan E) aspiran a la creación de 30.000 empleos directos en los próximos meses.

Living Roof Building

Real Decreto 47/2007, de 19-01-2007, por el que se aprueba el Procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción.

BOE. Nº 27 de 31-01-2007

Resumen: Entra en vigor: 01-05-2007.
Este procedimiento determina la metodología de cálculo de la calificación de eficiencia energética, con el que se inicia el proceso de certificación, establece condiciones técnicas y administrativas para la certificación de proyectos y edificios terminados y aprueba un distintivo común en todo el territorio nacional denominado etiqueta de eficiencia energética (art. 1.1).

De aplicación en (art. 2.1): a) Edificios de nueva construcción b) Modificaciones, reformas o rehabilitaciones de edificios existentes, con superficie útil > 1.000 m2 donde se renueve más del 25% del total de sus cerramientos Se excluyen (art. 2.2): a) Edificaciones que por sus características de utilización deban permanecer abiertas b) Edificios y monumentos protegidos oficialmente cuando el cumplimiento de tales exigencias pudiese alterar de manera inaceptable su carácter o aspecto c) Edificios utilizados como lugares de culto y para actividades religiosas d) Construcciones provisionales con un plazo previsto de utilización = o < 2 años e) Edificios industriales y agrícolas, en la parte destinada a talleres, procesos industriales y agrícolas no residenciales f) Edificios aislados con superficie útil total < 50 m2 g) Edificios de sencillez técnica y escasa entidad constructiva que no tengan carácter residencial o público, ya sea eventual o permanente, se desarrollen en 1 sola planta y no afecten a la seguridad de las personas
El Capítulo I (art. 1 a 3) establece disposiciones generales y crea los denominados documentos reconocidos para la certificación, así como su Registro en el Ministerio.
El Capítulo II (art. 4 a 10) establece las condiciones técnicas y administrativas para la certificación de eficiencia energética: Calificación de eficiencia energética de un edificio, certificación de eficiencia energética de un edificio, del proyecto y del edificio terminado, control externo, inspección y, validez, renovación y actualización del certificado.
El Capítulo III (art. 11 a 13) se dedica a la etiqueta de eficiencia energética.
Anexos:
- Anexo I. Especificaciones técnicas de la metodología de cálculo de la calificación de eficiencia energética.
- Anexo II. Etiqueta de eficiencia energética.
Disp. Transitorias: 1ª No se aplica a:
a) Edificios que a 31-04-2007 estén en construcción, ni a proyectos con licencia de obras solicitada b) Proyectos supervisados y aprobados por la Administración o visados por colegios profesionales antes de 31-04-2007, siempre que la licencia se solicite en el plazo de 1 año 2ª Procedimiento voluntario durante 6 meses desde 31-04-2007 y posteriormente obligatorio.
Adapta la Directiva 2002/91/CE.

Decreto 21/2006, de 14-02-2006, por el que se regula la adaptación de criterios ambientales y de ecoeficiencia en los edificios.

DOGC.Nº 4574 de 16-02-2006

Resumen: Entra en vigor: 16-08-2006.
Este Decreto incorpora parámetros ambientales y de ecoeficiencia para edificios de nueva construcción, procedentes de reconversión de antigua edificación y de gran rehabilitación, públicos o privados, con uso (art. 1):
- Vivienda.
- Residencial colectivo (hotel, pensión, residencia, albergue).
- Administrativo (Adm. Pública, banco, oficina).
- Docente (infantil, primaria, secundaria, universitaria y formación profesional).
- Sanitario (hospital, clínica, ambulatorio y centro de salud).
- Deportivo (polideportivo, piscina y gimnasio).
Agua (art. 3):
- Red de saneamiento que separe agua pluvial de residual, como mínimo, hasta arqueta en el exterior o si no fuera posible, en el límite más próximo de ésta a la red general. Se admite una sola conexión a la red pública caso de que ésta no disponga de sistema separativo de aguas.
- Grifos de lavabos, bidets y fregaderos y equipos de ducha, diseñados para economizar agua o con mecanismo economizador. Caudal máximo 12 l/minuto y mínimo 9 l/m a presión dinámica mínima de utilización > 1 bar. – Cisternas de váteres con doble descarga o descarga interrumpible.
- Uso docente, sanitario o deportivo: grifos de lavabos y duchas con mecanismo temporizador o detector de presencia para funcionar.
Energía (art. 4):
- Partes macizas de cierres verticales exteriores, NRE-AT/87, con soluciones constructivas y de aislamiento térmico que aseguren coeficiente medio de transmitancia térmica Km = 0,70 W/m2K.
- Aperturas de fachadas y cubiertas de espacios habitables con vidrios dobles u otras soluciones que aseguren Km de la apertura < o = a 3,30 W/m2K.
- Aperturas de cubiertas y fachadas orientadas a sudoeste (± 90°) con elemento o tratamiento protector en el exterior o entre dos vidrios, de forma que el factor solar S de la parte acristalada = o < al 35 %.
- Edificios con demanda de agua caliente sanitaria (ACS) = o > 50 litros/día a Tª=60°C (Anexo 1) con sistema de producción que utilice energía solar térmica con contribución mínima en %, función del Anexo 2 y 3. No se aplicará en los casos citados en este artículo y se justificará, utilización de otra fuente de energía de las citadas en el pto a) y imposibilidad de ejecución de cualquier pto b), c), d) y e). – Si resistencias eléctricas con efecto Joule para ACS, 70% producción solar mínima en cualquier zona. No se aplicará en zonas sin servicio de gas canalizado, o electricidad mediante energía solar fotovoltaica u otra energía renovable.
- Si se prevé instalación de aparato lavavajillas, tomas de agua fría y caliente.
Viviendas (art. 5): Paredes separadoras entre propiedades o usuarios diferentes, las que delimitan el interior con espacios comunitarios y elementos horizontales de separación entre propiedades o usuarios diferentes, con soluciones constructivas de aislamiento mínimo a sonido aéreo R de 48 dBA.
Materiales y sistemas constructivos (art. 6): Puntuación global mínima de 10 ptos mediante utilización de alguna/s de las soluciones indicadas en este artículo y al menos una familia de productos con distintivo de garantía de calidad ambiental de la Generalitat, etiqueta ecológica UE, marca AENOR Medioambiente, u otra etiqueta ecológica tipo I, según UNE-EN ISO 14.024/2001 o tipos III, según UNE 150.025/2005 IN.
Residuos (art. 7): Espacio accesible en viviendas de 150 dm, que permita separación de envases ligeros, materia orgánica, vidrio, papel y cartón y rechazo y adaptarse a la ordenanza municipal caso de fracciones diferentes. Resto, sistema que permita almacenar por separado los diferentes tipos de residuos.
Disp. Adicional 2ª: No se aplicará a edificios en construcción ni con proyecto visado antes de su entrada en vigor.
- Anexo 1. Criterios de determinación de la demanda de ACS según tipología de edificios – Anexo 2. Contribución mínima de energía solar en la producción de ACS según zonas climáticas – Anexo 3. Mapa de zonas climáticas – Anexo 4. Definiciones

Orden Foral 383/2008, de 22-12-2008, del Consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio, por la que se establecen los requisitos para considerar que una obra de rehabilitación incluye mejora de la eficiencia energética.

BONA.Nº 9 de 21-01-2009 (NAVARRA)

Resumen: Se considera que una obra de rehabilitación incluye mejora de la eficiencia energética, cuando tenga por objeto una de las siguientes actuaciones (art. 2):
a) La mejora, mediante materiales aislantes u otros procedimientos, de la envolvente térmica de las viviendas o de los edificios de vivienda.
b) La mejora del aislamiento térmico de la carpintería exterior mediante colocación de dobles ventanas, dobles acristalamientos, carpinterías con rotura de puente térmico, persianas con lamas orientables, persianas con aislamiento térmico y la mejora del aislamiento en cajas de persiana.
c) La parte proporcional que corresponda a la mejora del rendimiento de calderas de producción de calefacción y agua caliente, en casos de sustitución de dichas calderas, y la colocación de aislamiento térmico para las correspondientes conducciones de agua.
d) La instalación de sistemas para calentamiento de agua y/o calefacción mediante colectores de energía solar o mediante energía geotérmica u otras fuentes no contaminantes.
e) Las obras de acabados exigidas por la realización de las señaladas en los apartados anteriores. Siempre que la obra de rehabilitación cumpla los requisitos generales de rehabilitación protegida y el presupuesto de ejecución material de la actuación de eficiencia energética incrementado en un 8,5% por beneficio industrial del contratista, más la parte proporcional de las tasas de licencia y de los honorarios, exceda de 2000 euros y sea superior al del 25% del presupuesto protegible de la actuación de rehabilitación.

Edificio Acciona

Las planchas de aislamiento térmico styrofoam de poliestireno extrudido (XPS) y la rehabilitación energética de edificios existentes

Dow Building Solutions pone a disposición de los arquitectos y técnicos en general publicaciones y artículos en que se tratan los aspectos técnicos y constructivos relacionados con el aislamiento térmico, la eficiencia energética y los reglamentos y normas sobre el particular.

Así, por ejemplo, se puede encontrar en el sitio web www.dowconstruccion.es un manual de reciente publicación en que se proporciona una guía completa para abordar la rehabilitación térmica de edificios existentes con las planchas styrofoam de aislamiento térmico. Aunque se puede bajar desde el sitio web, también es posible solicitar la publicación en papel a través de los contactos incluidos en el propio sitio web.

En el manual se describe lo siguiente:
Tipos de soporte y elementos constructivos en los que se puede intervenir térmicamente con las planchas styrofoam.
Consideraciones generales a la hora de intervenir, diferenciando las instalaciones de aislamiento ejecutadas por el exterior del cerramiento soporte de las ejecutadas por su interior.
Productos styrofoam recomendados para cada aplicación
Descripción del proceso de instalación para las diversas soluciones constructivas expuestas, incluyendo detalles constructivos típicos y fotos de instalaciones.
Prestaciones térmicas de todas las soluciones, con sus valores U de transmitancia térmica para toda la gama de espesores disponible de planchas styrofoam. Se proporcionan además los valores U límites para las diversas zonas climáticas, tal y como se precisan en el Documento Básico HE1, limitación de la demanda energética, del Código Técnico.
Ejemplo de rehabilitación térmica sobre un edificio de viviendas en bloque. Se basa en un cálculo efectuado mediante el programa “oficial” LIDER de simulación energética.

Ofrecemos a continuación el resumen de resultados:

ZONAS CLIMÁTICAS
A B C D E
Demanda energética [kWh/m2 y año] Preexistente 21,209 84,580 96,989 137,041 182,992
Rehabilitado 19,154 46,319 44,105 63,623 79,741
Emisiones anuales de CO2 [kg] Preexistente 3573,3 14250,0 16340,7 23088,7 30830,5
Rehabilitado 3227,1 7803,8 7430,8 10719,2 13434,8

Solar Panels

La rehabilitación energética en barrios y edificios. Un reto para el futuro

La forma de afrontar la rehabilitación, tanto de los barrios como de los edificios, de la manera que mayoritariamente lo hemos hecho hasta ahora, no deja de ser una forma tradicional de entender los concepteo de rehabilitación.

En los edificios se priorizan, naturalmente, los problemas derivados de daños estructurales o constructivos, o de accesibilidad, pero, incluso cuando las obras afectan partes de la piel o del entorno del edificio, ya sean fachadas o cubiertas, no se tienen en cuenta los aspectos de mejora energética de estos elemento y, por tanto, no se aprovechan las obras para mejorar el comportamiento energético del edificio.

Cuando hablamos de barrios viene a ser lo mismo, es difícil afrontar en barrios construidos las mejoras en las redes para ahorrar agua, mejoras en infraestructuras o servicios para adoptar sistemas más eficientes energéticamente hablando. Tampoco no es fácil modificar comportamientos, como disminuir el uso del coche privado, fomentar el reciclaje, o utilizar las instalaciones y los edificios con sentido común.

De todas formas, cada día que pasa se pone de manifiesto de forma imparable, la necesidad de afrontar las obras de rehabilitación des de una perspectiva de mejora del comportamiento energético del edificio y del barrio. No solo por la consciencia que todos juntos tenemos que ir tomando sobre la escasez de los recursos primarios que conforman las energías tradicionales, sino que también porque la sociedad pide que se le den instrumentos, medios y conocimientos de cara a disminuir unos costes energéticos en los consumos familiares, que cada día serán más elevados.

La legislación vigente en Cataluña – Codigo Técnico de la Edificación y Decreto de Ecoeficiencia – son de obligado cumplimiento en los edificios de nueva planta, y para los casos de gran rehabilitación, pero no son de aplicación, porque en muchos casos no es posible, en las rehabilitaciones de menor envergadura.

Por lo tanto, aquí tenemos ya un primer deber para resolver, que es el de proporcionar a los diferentes agentes del sector, técnicos, promotores y constructores, las soluciones constructivas necesarias para poder resolver los problemas de rehabilitación des de la perspectiva de la mejora de la eficiencia y el ahorro energético.

Los decretos de ayudas para la rehabilitación vigentes en Cataluña, para los que se regulan los requerimientos que deben conseguir las obras de rehabilitación para poder solicitar las ayudas de aislamiento térmico y/o acústico del entorno del edificio y la instalación de energías renovables.

El aumento de la demanda de estas ayudas se ha notado sobretodo des de un año atrás. Esto pone en relieve que los diferentes promotores de obras de rehabilitación empiezan a incorporar en sus edificios las mejoras destinadas a la eficiencia energética.

Des de esta perspectiva, el stand de Construmat que el Departamento de Medi ambient i Habitatge presenta en la edición de este año, quiere ser el inicio de plataforma de debate y exposición, donde se afronten todos estos temas con perspectivas de futuro y una amplia mirada, con la voluntad de generar intercambio de conocimientos sobre las diferentes experiencias que se han llevado a cabo, ya sean europeas, españolas o catalanas.

Este stand, una vez más, lo hemos hecho con la voluntad de enseñar, recoger y debatir todas aquellas cuestiones con los diferentes colectivos interesados en afrontar la rehabilitación des de una perspectiva de mejora, que seguro, que la ciudadanía agradecerá en el futuro.

Núria Pedrals, directora general de Calidad de la Edificación y Rehabilitación de la Vivienda de la Generalitat de Catalunya

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La construcción, un producto poco eficiente

La construcción de edificios ha sido, durante muchos años, uno de los principales motores económicos de Catalunya. El sector de la construcción llegó a representar, en algunos momentos del periodo 2000-2006, más del 16% del PIB español, con previsiones de que pudiera llegar hasta el 20%. Esto, no obstante, no ha sido así. La construcción, finalmente, empezó una bajada que no por prevista, está siendo menos traumática. El contexto de crisis financiera mundial, pero especialmente la económica que se está sufriendo en el estado español y en Catalunya deberán hacer replantear el papel que debe representar la construcción en el sí de una sociedad, la catalana, con una alta capacidad de innovación y de emprenededuría. En este sentido, la necesidad de una construcción, y sobre todo de un mercado de rehabilitación, que tenga como eje vertebrador la sostenibilidad, concretamente la eficiencia energética, puede ser una salida para muchas de las empresas que están sufriendo actualmente una fuerte bajada de su actividad. 

Siguiendo con el concepto de eficiencia, el monográfico dedicado a la construcción editado por la Asociación y el Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya durante el 2007, se titulaba acertadamente “La construcción, un producto poco eficiente”. De hecho, en su primera página, en el escrito que presentaba el trabajo, se destacaba la necesidad de aumentar la eficiencia a la hora de construir. Concretamente se decía que “la eficiencia ligada a una correcta utilización del suelo… y también a un aprovechamiento eficaz del consumo de energía es una exigencia fundamental en una economía sostenible”.

Desde este punto de vista, algunas de las legislaciones que se han ido aprobando últimamente tanto en Catalunya (Decreto de Ecoeficiencia) como en el estado español (CTE y Real Decreto de Certificación de Eficiencia Energética) van en esta línea. Estas dos legislaciones prevén en el sí de su articulado, que el ámbito de aplicación de la nueva normativa tenga en cuenta también las grandes rehabilitaciones. En concreto, el Decreto de Ecoeficiencia, que actúa en los vectores de la energía, el agua, los residuos y los materiales, estipula que los edificios que están afectados por el mismo son aquellos resultantes de obras de gran rehabilitación, entendiendo como tales las que sólo excluyan el derribo de las fachadas o constituyan una actuación global en todo el edificio. Por otra parte, el CTE, en el Documento Básico HE de Ahorro de Energía, limita el ámbito de actuación dependiendo de la Exigencia Básica que se le aplique. En este sentido, y para la Limitación de la demanda de energía, DB HE-1, el ámbito se centra en modificaciones, reformas o rehabilitaciones de edificios existentes con una superficie útil superior a los 1000m2 donde se renueve más del 25% del total de sus cierres.

En el caso del RITE, en su artículo 2, dice que la nueva normativa aplica a las instalaciones térmicas de los edificios de nueva construcción y a los edificios existentes con reformas de las instalaciones térmicas del mismo (nuevos sistemas de climatización, sustituciones, cambios de tipos de energía, cambio de los usos del edificio, etc.)

A estas dos normativas habría que añadirse también la que hace referencia a la Certificación de Eficiencia Energética de Edificios, regulada a través del RD 47/2007 y que tiene el mismo ámbito de actuación que el CTE DB HE-1. Este Real Decreto fija las condiciones para dar una clasificación energética a los edificios, mediante una etiqueta parecida a la que se adjunta en los electrodomésticos. 

Con este marco legislativo, parece claro que existe una demanda, tanto desde el ámbito social como de la administración pública, de mejora del ahorro y la eficiencia energética en edificios nuevos y grandes rehabilitaciones. Una vez regulada la calificación y certificación energética de edificios nuevos, se ha puesto en marcha el proceso para la calificación de eficiencia energética de edificios existentes. El mes de enero de 2009 se cerró el plazo del concurso para la presentación de propuestas de metodologías de cálculo para calificar energéticamente edificios existentes. Este es un paso más de cara a conseguir que a través de reformas y rehabilitaciones energéticas en edificios existentes, se pueda conocer el comportamiento energético de los edificios. 

En un contexto de crisis como el actual, en el que parece que exista un alivio de la problemática energética en la que estamos inmersos, se puede producir una reacción inversa a la que desde este artículo intentamos promover. Este desahogo está causado por una drástica bajada de la demanda energética (causada por la bajada de la producción en muchos sectores) y por lo tanto de los precios. Este hecho repercute de manera negativa en las necesidades actuales de disminución y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, en gran parte ocasionados por la generación y consumo de energía.

La importancia de la rehabilitación, teniendo en cuenta conceptos de sostenibilidad energética, es grande. A pesar de que el consumo de energía que se necesita para construir un edificio y fabricar todos los materiales y productos que lo conforman puede llegar a ser equivalente a la energía que el edificio consume durante toda su vida útil, se debe considerar que es un adelanto no despreciable el hecho de actuar en el uso de le energía en el edificio. Se debe tener en cuenta que la demanda de energía doméstica ha experimentado un crecimiento anual alrededor del 4,5% desde el año 2000, debido en parte al aumento de población (principalmente inmigración) y también al incremento de calidad de vida y demanda de confort (sobre todo climatización). De esta manera, se considera que aproximadamente la quinta parte de las emisiones de CO2 hacia la atmósfera provienen del uso y consumo de energía del sector de los edificios españoles. 

La rehabilitación desde un punto de vista energético, debe tener en cuenta dos tipos de actuaciones diferenciadas, las dos igualmente importantes: las acciones a emprender en la parte pasiva del edificio (ventanas, aislamientos, protecciones solares, etc…) y en las instalaciones térmicas del mismo. 

Algunos estudios (reflejados en el proyecto Rehenergía) fijan en que la rehabilitación energética podría conseguir entre un 12 y un 40% de ahorro energético gracias a actuaciones de reducción de la demanda a través de la mejora en fachadas, cubiertas y vacíos (ventanas). A través de la mejora en instalaciones térmicas se podría conseguir entre un 20 y un 40% de ahorro energético respeto al total del edificio (aplicación de energía solar térmica e incorporación de gas). Por otra parte, la mejora eficiente de la iluminación podría proporcionar una eficiencia adicional de entre un 3 y un 8%. 

Según Margarita Luxan, Catedrática de Construcción de la UPM y reconocida experta en construcción sostenible, “rehabilitar un edificio de viviendas desde un punto de vista sostenible (manteniendo muros y forjados pero sustituyendo carpinterías, aislamientos e instalaciones) puede suponer un ahorro energético del 60% respeto a derruirlo y volverlo a construir, aparte de de evitar numerosos impactos ambientales”.

La rehabilitación energética es ya a día de hoy una realidad, y con toda seguridad, será un sector que podrá dar continuidad a aquellas empresas relacionadas con el mundo de la construcción que sepan adaptar sus capacidades a las nuevas necesidades del mercado. Un precio de la energía al alza (todo y el descenso vivido en los últimos meses y que probablemente continuará fruto de la crisis económica mundial) ayudará a que la rehabilitación tenga en cuenta criterios energéticos que ayuden a mejorar la eficiencia y el ahorro y que sea un concepto que cada vez más forme parte del sector de la construcción. La sensibilización y la información que se pueda facilitar a los industriales involucrados en el proceso y a los usuarios finales (a través, por ejemplo, de la certificación de eficiencia energética de edificios existentes) deberá ser tal que no sólo hagan un buen uso del edificio en cuestión, sino que actúen también como divulgadores de las necesidades y bondades de la rehabilitación energética. 

En España tenemos más de 500 viviendas por cada .000 ciudadanos (la media europea está algo por encima de los 400), además existen ya alrededor de 4.000.000 de viviendas vacías. Rehabilitar el parque existente de viviendas querría decir actuar sobre un total de unos 22.000.000 de viviendas, causantes de una parte cada vez mayor de consumo de energía y de emisiones de CO2. Este es el reto más importante en el que se encuentra actualmente el sector de la construcción desde el punto de vista de la sostenibilidad.
Todo esto será posible si los actores involucrados en el proceso de la rehabilitación, promotor, administración y equipos de diseño y ejecución, tienen presente la necesidad de este nuevo concepto en el mundo de la construcción, y como los ahorros energéticos generados en un contexto de recuperación económica pero inmersos en la crisis energética, podrán ayudar a la viabilidad no sólo técnica y social de estas iniciativas, sino también a la económica.

Roger Marcos
Ingeniero industrial, experto en rehabilitación energética

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